martes, 13 de enero de 2015

TU CUMPLEAÑOS EN EL CIELO

Guillermo,
Hoy 13 de enero cumples SIETE AÑOS!!
Te imagino alto, fuerte y con esa mirada angelical que nos encandiló a todos. Serías un gran chico, buen estudiante y hermano.

Estoy segura de que Rodrigo te conoció en el cielo cuando era un alma esperando llegar a nuestra familia. A veces me sorprende por el conocimiento que tiene de algunas cosas de las que ni yo misma me fijo, incluso se sienta a ver los álbumes sólo, sin nadie, y después cuando acaba, sigue jugando como si nada.
Guillermo, que suerte tuvimos de conocerte, y que ganas tengo de verte en el cielo.
Yo pensaba que ir al cielo era muy difícil, que había que hacer muchos méritos en la tierra pero ahora he descubierto que para un cristiano es más fácil ir al cielo que al infierno. A mi hijo Gonzalo le digo que es más fácil ser bueno que malo pues cuando uno se empeña en ser malo, se enfada, está con mala cara, amargado y más tarde o más temprano se tiene uno que desenfadar pero es que además de todo esto, lo peor es que pierde puntos para ir allá arriba; en cambio ser bueno trae siempre alegría, cosas buenas y los puntos por una pequeña buena acción superan con creces una mala.

He descubierto a través de ti, de la experiencia que tuvimos contigo, que Dios es amor, que todo lo que me pase en la vida le importa, que nunca nos abandona, y que somos nosotros los que le apartamos libremente de nuestro lado cuando queremos. Él está siempre dispuesto a escucharnos, a ayudarnos, nos espera todos los días... nos quiere tanto que incluso dio su vida por mí.
Si esto es así, yo he de sembrar amor, y eso implica que no puedo ser una persona negativa, ni que critique, ni que sea impaciente, y otras muchos defectos que tengo como humana; sino que he de hacer buenas obras, ayudar a quien lo necesite, tener paciencia y estar alegre, aunque haya días que no pueda, me canse, pues Dios ya cuenta con todo esto, lo sabe y me espera.

Esta Navidad me he dado cuenta de que Jesús quiso nacer en un pesebre, para que veamos que lo material no importa, que la humildad enaltece al hombre y que como leí una vez, nunca se ha visto que detrás de un coche fúnebre vaya un camión de mudanzas, es decir que cuando nos vayamos de este mundo importará lo que hayas hecho, no lo que tengas.

Jesús, quiso darnos a conocer con su ejemplo, y si miro sus enseñanzas, veo que permaneció oculto, callado durante gran parte de su vida y sólo los últimos tres años es la que más conocemos. Esto me hace pensar en cómo he de llevar la vida y ahora soy más consciente de todo esto.
Bueno, no quiero aburrirte con estas cosas, y gracias Guillermo porque sé que tú me vas ayudando a entender.
Con Gonzalo, Rodrigo y papá, haremos una tarta con sus siete velas, y recordaremos que sigues estando muy presente en nuestra mente y nuestros corazones.
Yo ansío el día en que vuelva a verte más animada sabiendo que tengo una ventana desde la tierra hacia cielo que me acercará más a ti.
Te quiero hasta el infinito y más allá Guillermo.
PD: No hay día que no me acuerde de tantos niños y no tan niños enfermos que necesitan fuerzas para luchar.
Ayuda a cuantos te necesiten.

martes, 26 de agosto de 2014



Por un tiempo os prestaré un hijo Mío, dijo Dios, para que lo améis mientras viva, serán seis o siete semanas o treinta años, o quizás tres.
¿Queréis cuidarlo por Mi hasta que lo llame de nuevo?
Os alegrará con su encanto, su mirada, la luz de su alma y aún si su estancia es breve, tendréis queridos recuerdos de él que os aliviarán vuestra pena.
No puedo deciros si se quedará, puesto que todo lo de la Tierra es pasajero, pero ahí abajo hay amor, buscadlo.
Y ahí, con vosotros en la Tierra, ese hijo que os presto, que es mío, alcanzará a muchas almas con las lecciones que yo envío.
Miré por todo el mundo buscando personas honradas y entre la multitud que camina por la vida os elegí a vosotros.
Dadle todo vuestro amor, es una gran tarea, y no me estéis tristes cuando lo llame de regreso para llevármelo otra vez.
Más bien decid: ¡Señor, hágase Tú voluntad! por la alegría que ese niño ha traído estamos dispuestos, correremos el riesgo.
Lo acogimos con ternura de padres, lo quisimos todo lo que pudimos y por la felicidad que nos dio, estaremos agradecidos.
Pero Tú, Señor, viniste a buscarlo antes de lo que pensábamos.
El tiempo es breve, aprovechamos el presente, vivimos con intensidad cada día, cada minuto de la vida, cada segundo pero no fue suficiente.
Señor, perdona nuestra aflicción y danos luces para no perder nunca la fe.

Te quiero hasta el infinito y más allá Guillermo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

DIECINUEVE MESES

Querido Guillermo,
 
Hoy Rodrigo cumple 19 meses, los mismos que tenías tú cuando nos dejaste y mi alma vaga triste.
Triste porque ya no podré seguir viendo vuestra evolución; triste porque no tendré más fotos donde verte como ahora veo a Rodrigo crecer.
Estos días, vuelven a mi cabeza tu cuerpecito, tu carita de ángel, tus manos, tu mirada...
Miro a Rodrigo y mi mente limitada no alcanza a imaginar como pudo ser, qué fue lo que desencadenó tu enfermedad y por qué. Si, ya sé que, como dice mi madre, no gano nada dándole vueltas porque no llegaré a comprenderlo, salvo que llegue al cielo y me digan por qué tuvo que pasar así, pero como ser humano, me hago todo tipo de preguntas intentando encontrar una explicación.
Solamente la confianza plena en Dios, es lo que me hace querer continuar pues de otro modo, me habría bajado de este mundo.
Una cosa positiva, es que con Rodrigo hemos recuperado la capacidad de dar y recibir amor. El ser humano esta hecho para amar y ser amado. Hay diferentes clases de amor, pero lo que todos tienen en común es que el amor es el motor que ha de impulsar nuestra vida, nuestros corazones, y es la fuerza que me empuja a mí día a día. "Pon amor donde no hay amor y sacarás amor" como bien dijo un santo.
Por eso doy gracias una vez más, pues a pesar de estos momentos de bajón, tengo la certeza de que tú me ayudas a que me anime, a que esté alegre y a que ayude a los demás.
El cáncer, es la lacra de la sociedad en la que nos ha tocado vivir por eso cada día vivo minuto a minuto, no pierdo el tiempo en el ayer que ya pasó, ni en el mañana que no sé si llegará, intento vivir el presente y hacer planes a cortísimo plazo. (esto a mi marido no le gusta mucho pues él es muy muy previsor pero se va adaptando).
Se acercarán duros momentos de nuevo, de eso estoy segura, porque la vida es un camino y en él no faltarán cuestas pequeñas pero también enormes, curvas peligrosas, caminos estrechos, pedregosos y difíciles de recorrer, pero si se intenta caminar con alegría, fe y esperanza serán más llevaderos.
Querido Guillermo, gracias de nuevo por animarme, aunque sea desahogándome a través de estas páginas.
No quiero despedirme sin dar las gracias a mi familia, a los amigos y a todos los que en algún momento leísteis este blog y a aquellos que a través de Guille pudimos conocernos. Vuestro apoyo y ánimo desinteresado permanecerá en mi corazón y os tendré en mis oraciones para siempre.
PD: Hijo mío, sigue ayudando a quien te necesite.

lunes, 13 de enero de 2014

SEIS AÑOS GUILLERMO

Querido Guillermo,

Tal día como hoy el 13 de enero de 2.008 a las 11.30 viniste al mundo, Dios quiso mandarnos un ángel durante un breve periodo de tiempo para que nos diéramos cuenta de lo bonito que es el cielo.
Ahora que ya no estás, cada día, cada hora, cada minuto, cada segundo que pasa, me pregunto cómo serías con esa sonrisa que enamora, con esa mirada que penetra hasta lo más profundo de mi alma, con esa energía desbordante que sacaba lo mejor de mí y de todos.
Hoy cumples seis años, y cada vez que veo a tu prima Irene, me acuerdo de ti. Estarías tan alto, tan fuerte, tan simpático y dulce que me entran ganas de irme contigo ya.
Gonzalo se acuerda cada vez más de ti, y te echa de menos, pues serías su compañero, su amigo, su confidente y se da cuenta de que te necesita. Rodrigo se parece a ti en muchas cosas, y aunque duele tu ausencia aquí en la tierra, gracias a su nacimiento he seguido, hemos seguido hacia delante.
Ya sabes que si me preguntaran, hoy mismo me iría contigo pero como me dijeron ayer, en la tierra estamos de paso, nuestro camino comienza al nacer y acaba no al morir sino al llegar al cielo, y ahí es donde yo quiero llegar para verte y abrazarte, mientras tanto dispongo de este tiempo para recorrerlo de la mejor manera.
Este jaleo de vida, de estrés, de problemas, de sinsabores, no tendría sentido si no es por tí.
Cada día es un desafío, un recomenzar, un propósito, que no siempre consigo cumplir, pero lo importante es tener la alegría interior para seguir intentándolo, y por eso doy gracias, pues me guías y me animas para que siga cada día.
Hay tanta gente que sufre, con problemas graves y de todo tipo, que es casi una obligación estar alegre. Soy una privilegiada pues tengo una familia, que me cuida, un hogar, y buenos amigos.
Y para llegar a ti, mi camino es Jesús, y eso implica conocerle, tratarle e intentar imitarle en cada momento.
Dios espera en cada momento de nuestra existencia una respuesta, y somos nosotros lo que haciendo uso de nuestra libertad, decidimos sobre cada acto de nuestra vida. El está siempre esperando, nunca nos abandona sino que está siempre a nuestra lado, somos nosotros los que decidimos separarnos de El.
Hay que saber parar un rato cada día, meditar, valorar lo importante, lo que tiene solución y lo que no, y seguir caminando, hasta que Dios quiera, siempre adelante.
Yo estoy aprendiendo a vivir así, y ojalá pueda llegar el día que llegue a mi meta que eres tú.


martes, 27 de agosto de 2013

DONDE ESTA MI CORAZÓN

Querido hijo,
Hoy hacen cuatro años desde que volaste al cielo... y para mí parece que fue ayer.
Cada día es un reto y te echamos mucho de menos, pero hoy hemos querido recordarte de una manera más intensa y especial con Gonzalo (que ya es mayor) y con Papá.
Este año ha sido especial y duro pues a pesar de las alegrías que nos va dando Rodrigo y que por ahora parece que todo va bien, nos quedan temores, dudas, miedos que hacen que piense en tí a menudo y que no pueda evitar preguntar por qué te fuiste y si nos volverá a pasar. A todo ello se une el parecido fisíco entre los hermanos, así que, los meses que Rodrigo va cumpliendo, son para nosotros una alegría total.
Igualmente este año han ido también al cielo varias personas, alguna que te conoció a través de este blog y otros (niños y adultos), a las que Dios se los quiso llevar para que no sufrieran más. A veces me cuesta aceptar por qué hay tanta enfermedad, que pasa con la sociedad, el mundo que vivimos que hace que se vayan los mejores, pero luego recapacito y pienso que es porque es precisamente por eso; porque son, cómo fuiste tú, seres especiales que no están hechos para este mundo.
Para los que nos quedamos, hemos de aprovechar el presente pero teniendo las maletas del alma preparadas, pues el pasado ya pasó y el futuro quien sabe lo que nos deparará.  La vida sigue y sigue, da igual lo que acontezca, unos nacen, otros se van...lo que es noticia hoy, mañana ya será el pasado y a nadie le importará...
Sin embargo, me he dado cuenta, de que lo que siempre permanecerá y es innato a la condición humana (aunque algunos se empeñen en demostrar lo contrario), es el amor. Hay mucha gente que sufre por diversos motivos, ya sean familiares, laborales, enfermedades, tragedias...y si de por si son situaciones difíciles, sin alguien que te ayude, o te quiera es aún peor.
Un santo decía: "Pon amor donde no hay amor y obtendrás amor" y otra gran santa, la madre Teresa de Calcuta que se entregó plenamente a los más pobres y necesitados, en una ocasión cuando un periodista le dijo que no tocaría a un enfermo cubierto de llagas ni por un millón de dólares ella le contesto: "si por dinero fuera, ni por dos millones lo haría yo. Pero lo hago de buen grado, gratuitamente, por amor a Dios". Estas palabras me hacen pensar donde pongo yo mi corazón y he descubierto que ahora soy más generosa. Antes diría que mi corazón está  en mis hijos, mi marido, mi familia, mis amigos pero también en cosas materiales, necesidades que nos crean las modas, la sociedad y el propio egoismo humano.Gracias a tí y a todas las personas que conocimos a través de tu enfermedad mi corazón se ha agrandado y como mi meta es llegar a verte, eso me hace amar de corazón además de a amigos, familiares y conocidos, a gente que no conozco de nada pero que necesitan que recen por ellos, que les ayuden, les cuiden... en definitiva me he dado cuenta que se trata de poner el corazón en los demás.
La madre Teresa fue y será, incluso para los no católicos, un gran ejemplo de amor desinteresado y decía ver en toda esa gente al mismo Cristo. Daba todo su corazón, aunque fuera por unas pocas horas, pues muchas de las personas que atendía eran moribundos, a todas esas personas porque realmente amaba a Cristo.
Yo tengo mi vista puesta en el cielo que es donde quiero llegar y para ello pondré mi corazón en la ayuda desinteresada a los demás, a través de lo que tengo,  mi trabajo y mi oración y doy las gracias a Ricardo de la asociación porqueviven.org, por habernos reencontrado.
Guillermo: sigue brillando y ayudando a toda esa gente que te necesite y como no acuérdate de cuidar a tus hermanos Gonzalo y Rodrigo y a papá y a mí para que seamos una familia unida.
Te quiero hasta el infinito.


domingo, 13 de enero de 2013

FELIZ 5 AÑOS CAMPEÓN

Querido Guillermo,

Hay veces que ocurre que la mente no puede controlar todo lo que pasa por nuestro corazón y, a pesar de intentar mantener las emociones ocultas, escondidas para uno mismo, llegan días, momentos, fechas que es imposible y afloran sin esperarlo.

Me gustaría ser como mi hijo Gonzalo, que asume con naturalidad tu marcha al cielo y piensa que estás allí físicamente cumpliendo años y pasándolo en grande, pero hay días que no puedo... me pregunto como estarías de guapo, de alto, de fuerte...como jugarías, pelearias, y querrías a tus hermanos...


Sin embargo, tras una semana de emociones intensa una vez más tengo que agradecer a Dios haberte conocido pues gracias a tí tengo el reto de levantarme cada día para ser un poco mejor y ganarme el cielo.

Celebraremos tu cumpleaños, tus cinco años, esta vez con un miembro más en la familia, Rodrigo, al que también le doy las gracias por venir a mi vida, a nuestra vida.

Sé que lo mandaste tú desde el cielo y que juntos vuestras almas decidieron que sería bueno para nosotros, y me imagino que Dios le dió forma moldeándolo de forma perfecta y naciendo sano y que entre todos le dotásteis de un carácter alegre, de una fuerza impresionante y de una belleza serena.

Rodrigo no me pertenece a mí sino que es un poco de todos: de la familia que con tantas ganas lo quiere, de los abuelos, tios, primos que también necesitaban esa dosis de alegría ,y de toda la gente que conoció a Guillermo pues Rodrigo es testimonio tuyo.

Por eso, a pesar de mi dolor por no tenerte, debemos estar alegres por dentro y por fuera, y soplaremos en tu nombre las cinco velas a la vez que mandaremos nuestros deseos al cielo esperando verte pronto.

Te quiero Guillermo.